Cuotas sin cuentas: la opacidad de Isaías González Cuevas mina a la CROC desde dentro

Cuotas sin cuentas: la opacidad de Isaías González Cuevas mina a la CROC desde dentro

En el sindicalismo, la legitimidad no se decreta: se construye con transparencia. Y eso es precisamente lo que hoy le falta a la dirigencia de la CROC encabezada por Isaías González Cuevas. Mientras exige cuotas obligatorias y se asume como representante de miles de trabajadores, su patrimonio y situación fiscal permanecen en la sombra. Una

En el sindicalismo, la legitimidad no se decreta: se construye con transparencia. Y eso es precisamente lo que hoy le falta a la dirigencia de la CROC encabezada por Isaías González Cuevas. Mientras exige cuotas obligatorias y se asume como representante de miles de trabajadores, su patrimonio y situación fiscal permanecen en la sombra. Una contradicción que erosiona la confianza y enciende alarmas dentro y fuera del sindicato.

Quien cobra cuotas tiene la obligación moral y política de rendir cuentas. No se trata de un favor ni de una concesión voluntaria, sino de un principio básico de representación. Sin embargo, Isaías González Cuevas ha optado por la opacidad. No existen declaraciones patrimoniales públicas ni información clara sobre el manejo de recursos, mientras su liderazgo se prolonga por años sin contrapesos reales.

Esta falta de transparencia no es un tema aislado. Al interior de la propia CROC, distintos sectores han comenzado a alzar la voz. Las denuncias internas señalan presuntas violaciones a los estatutos sindicales, procesos internos simulados y decisiones impuestas desde la cúpula. En lugar de democracia sindical, lo que prevalece es el control vertical.

Trabajadores y delegados han denunciado que Isaías González Cuevas ha intervenido en procesos locales, imponiendo dirigencias afines y anulando la participación real de las bases. Este tipo de prácticas no sólo vulneran los estatutos, sino que vacían de contenido el concepto mismo de sindicato. Cuando la dirigencia decide todo y la base sólo obedece, la representación se convierte en ficción.

La opacidad patrimonial se vuelve aún más grave en este contexto. ¿Cómo confiar en un dirigente que exige sacrificios económicos a los trabajadores, pero se niega a mostrar cómo vive, cuánto gana o qué patrimonio ha acumulado? La desconfianza no surge de la nada: es la consecuencia lógica de la falta de información y del abuso de poder.

La democracia sindical empieza en casa. No puede exigirse respeto a los derechos laborales mientras se ignoran los derechos internos de los agremiados. No puede hablarse de justicia social cuando la dirigencia opera sin transparencia ni rendición de cuentas.

Isaías González Cuevas enfrenta hoy una crisis de credibilidad que no se resolverá con discursos ni comunicados. Sólo la apertura, la rendición de cuentas y el respeto a los estatutos podrían revertir el daño. Mientras eso no ocurra, la CROC seguirá siendo vista como un sindicato donde se cobran cuotas, pero no se rinden cuentas.

admin
ADMINISTRATOR
PROFILE

Posts Carousel

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *

Error while loading reCapcha. Please set the reCaptcha keys under Theme Options in admin area

Latest Posts

Top Authors

Most Commented

Featured Videos