Según las versiones oficiales, aunque se intentó repeler el ataque masivo, la caída de escombros provocó incendios significativos. Los ataques ucranianos de la pasada noche marcaron un punto de inflexión en la estrategia militar,alcanzando infraestructura clave en puntos distantes como una refinería en Krasnodar(mar Negro) y otra en Bashkiria (Urales), sede de las gigantescas instalaciones
Según las versiones oficiales, aunque se intentó repeler el ataque masivo, la caída de escombros provocó incendios significativos.
Los ataques ucranianos de la pasada noche marcaron un punto de inflexión en la estrategia militar,alcanzando infraestructura clave en puntos distantes como una refinería en Krasnodar(mar Negro) y otra en Bashkiria (Urales), sede de las gigantescas instalaciones de Gazprom. Este despliegue de drones, que busca desarticular la economía rusa desde sus entrañas, ha vuelto a poner en jaque la estabilidad energética del Kremlin.
El asedio a las refinerías de Gazprom
El complejo de refinerías de Gazprom en Salavat, ubicado en la región de Bashkiria y a mil kilómetros de Moscú, fue blanco directo de drones ucranianos. Aunque las autoridades regionales intentaron restar importancia al impacto,el gobernador Radiy Jabírov confirmó la presencia de columnas de humo.Según las versiones oficiales, aunque se intentó repeler el ataque masivo, la caída de escombros provocó incendios significativos en la zona industrial, evidenciando la vulnerabilidad de las plantas a gran distancia del frente.
Caos y apagones en Crimea
Simultáneamente, la ofensiva se extendió hacia el sur. En la ocupada península de Crimea, específicamente en Sebastópol, los ataques ucranianos provocaron cortes eléctricos masivos. Rodión Miróshnik, representante del Ministerio de Exteriores, informó quecerca de 1,4 millones de personas se quedaron sin suministro eléctrico, intensificando el malestar en una zona bajo control ruso, mientras en Krasnodar, el incendio en la refinería de Afipski confirmaba el alcance de la operación.
Impacto humanitario y balance de daños
La escalada de tensión tiene un costo humano innegable. Las autoridades han cuantificado en 40 fallecidos y aproximadamente 300 heridos el saldo trágico derivado de la última semana de hostilidades. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso reportó la intercepción de hasta 288 drones en una docena de regiones, incluyendo Bélgorod, Kursk y Moscú, intentando contener una oleada que ha convertido al espacio aéreo ruso en un campo de batalla constante.
Hacia una crisis energética sin precedentes
La insistencia de Kiev en golpear la infraestructura petrolera no es casual. Esta táctica ha generado una crisis por desabastecimiento de combustible que ya empieza a permear en otros sectores económicos,provocando un aumento en el precio de productos básicos.La realidad es que el Kremlin enfrenta una presión creciente, ya que la efectividad de estos ataques ucranianos continúa desafiando la capacidad defensiva rusa.
Con información de EFE.

















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